martes, 29 de mayo de 2012
Nunca conocerás lo mejor
Como todo lo importante de mi vida esa frase llegó a mí porque la casualidad se lió con la suerte, y por pura contingencia tuvieron un accidente y, para más imprevisto, estaba yo delante por pura chiripa.
Nunca conocerás lo mejor
Deprimente, sí; tremendamente cínico y agorero, co.
Pero si te cruzas con esta frase mientras se te acaba el cigarro, sentado en un puente calibrando si tirarte al agua o esperar a que pase un piragüista y llevártelo por delante; esta frase puede salvarte la vida.
Y como las mejores frases esta también resulta especialmente orgánica, mutable, leal.
Ese es el regalo: lo aniquilable...
O no, claro, pero aún no has conocido lo mejor...y nunca lo conocerás.
Y vienen épocas de vivir en el mundo del ensueño -de real que es todo- Nos coloca tanta realidad y los años se van volando en todas las direcciones con el capó abierto; dejando una columna de tus recuerdos volando por la carretera. Te tocas la oreja y ahí estaba, esperándote desde hacía ni se sabe; un cigarro que pusiste ahí para afrontar mejor el futuro o para celebrarlo o para calmar el miedo. Y no puedes recordar cuando has sido más feliz, pero aún no has conocido lo mejor...y nunca lo conocerás.
Y no sé vosotros, pero yo me siento como si hubiese nacido ayer, y conocer esa máxima no resulta ni placentero, ni cómodo, simplemente es algo bueno que recordar.
Simplemente es lo mejor que he conocido hasta ahora: el ansia es algo que no cambiar por nada del mundo.
Sé voraz, vive intensamente lo poco que te toca y no te creas nada de lo que te venga a la cabeza a la vejez.
Porque seguro que ya habrás conocido lo mejor; me da que es lo que tiene que pasarnos.
martes, 21 de febrero de 2012
Releyendo a los clásicos XIII
"La afirmación de que los mansos poseerán la tierra está muy lejos de ser una afirmación mansa"
Chesterton (1874-1936)
Chesterton (1874-1936)
viernes, 17 de febrero de 2012
¡Me quiere, coño!
Jugamos a aguantarnos la mirada
y eso ya es bastante arrimarse.
"El tiempo es la distancia más larga entre dos lugares"
La sensualidad es como la fe: material de medievales, de perdidos
como yo.
Esta es la generación de los mil polvos con la misma persona.
Los papilomas a los lados
y unos beats para mostrarme como soy.
Caigamos como la plaga que somos. Seamos alimento para el bosque y los oceanos.
Guerra de pieles;
guerra "florida" que terminará en esclavitud.
A la mitad ni os he visto pasar.
Estaba ocupado viendo cómo se desarrolla esta chica,
en espiral mío.
Y me está gustando vivir de la fe
a falta de creer en la vida.
Etiquetas:
buscando caricias en el lomo
| Reacciones: |
sábado, 11 de febrero de 2012
Me alisté sin saber qué hacía
Mis vicios son los vicios de todas las épocas. Llevo aplaudiendo desde el ensayo general de la guillotina.
Y considerando que soy cazador desde la Alta Edad Media.
Me tapo los oidos cuando me llaman a gritos y me acaricio la piel antes y después de adentrarme en el desierto.
También estoy conquistando metro a metro ese desierto.
Quiero bailar un lento con todas.
Quiero una muerte elegida.
Quiero ver todos los ríos y estar en las faldas de todas las montañas.
Cuando el bar se llena de humo me gusta cantar.
Estudio duro para ser enterrador de animales en cementerios indios.
Me cuesta hacer amigos a más de un par de días a caballo de distancia.
Amo a la mujer revivida por Victor Frankenstein porque yo soy su primer experimento.
Mis virtudes son las decidí anoche antes de dormirme, por si no volvía a despertar.
Y considerando que soy cazador desde la Alta Edad Media.
Me tapo los oidos cuando me llaman a gritos y me acaricio la piel antes y después de adentrarme en el desierto.
También estoy conquistando metro a metro ese desierto.
Quiero bailar un lento con todas.
Quiero una muerte elegida.
Quiero ver todos los ríos y estar en las faldas de todas las montañas.
Cuando el bar se llena de humo me gusta cantar.
Estudio duro para ser enterrador de animales en cementerios indios.
Me cuesta hacer amigos a más de un par de días a caballo de distancia.
Amo a la mujer revivida por Victor Frankenstein porque yo soy su primer experimento.
Mis virtudes son las decidí anoche antes de dormirme, por si no volvía a despertar.
martes, 3 de enero de 2012
Orfeo debe caminar siempre delante
"Es lo suyo...", decían los griegos que me daban clase, "bajar hasta el puto infierno para recuperarla". Y no mirar atrás, es decir, confiar en su palabra: Eurídice te sigue a pocos pasos y a ti te han estafado tantas veces que no te queda otra que mirar a ver si te sigue. Y claro, ya sabéis que pasa: que has incumplido el pacto y no puedes estar con ella. Si tienes cojones volverás a intentar cruzar el infierno en otra ocasión, como hizo Orfeo, y si no compondrás lamentos y tertulias a la lira por la mala suerte que nos rije y la mala ostia de los hados.
El mito se repite o no es mito. Orfeo siempre se gira...es eso o arriesgarte a sacar un monstruo del infierno y llevarlo a tu cabaña. Y así están las cosas. El Hades siempre vence. Sólo existe Eurídice si la pierdes.
Y lo asumes. Y vuelta a adentrarte en el infierno que aquello ya parece veranear en el pueblo de veces que has estado. El espectro hecho polvo que te dio asco la primera vez que abrió la puerta ya te ha cogido confianzas y todo y te sonríe con una dentadura que mejor sería no tener nada. Hasta te pone el sello en la muñeca para saltarte la cola por si sales a fumar.
Y cargas con la lira como si cargas con la batidora o con la pértiga del sonido; porque la llevas contigo. Y todas las marchitas apariciones te piden hacer los coros...pero tu no estás para bromas, te duelen los pies de subir y bajar al inframundo por amor.
Pero es que hablamos de Eurídice, chavales; ninfa auloníade asesinada el día de vuestra boda por huir de un pastor despreciable y violador cualquiera...porque en tu mito los dioses ni pintan ni cortan, tu historia es la historia del que pierde y no lo asume.
Pero eso ya lo vienes sabiendo tras sortear el decimocuarto demonio abisal que se cruza en tu camino. No es que lo sepas, es que es tu emblema, lo que te mantiene en pie, a ti, un vulgar pastor en el centro del infierno.
Ver a Eurídice allí, al final de tu búsqueda es la mejor parte. La muerte no os ha separado, pareja.
Y estás tan cansado de los subidones y bajones de esta historia mil y una veces repetida que sugieres un cambio: agarrado fuertemente a Eurídice y con una lira como protección osas cambiar el trato a los cancilleres del Tártaro. Planteas que esta vez sea ella la que vaya delante y que si ella siquiera se gira para buscarte, seas tú quien quede preso allí.
Y en esas estás. En una era sin mitos y sin dioses cruzas el planeta cabizbajo siguiendo el aroma del cabello de tu ninfa.
El mito se repite o no es mito. Orfeo siempre se gira...es eso o arriesgarte a sacar un monstruo del infierno y llevarlo a tu cabaña. Y así están las cosas. El Hades siempre vence. Sólo existe Eurídice si la pierdes.
Y lo asumes. Y vuelta a adentrarte en el infierno que aquello ya parece veranear en el pueblo de veces que has estado. El espectro hecho polvo que te dio asco la primera vez que abrió la puerta ya te ha cogido confianzas y todo y te sonríe con una dentadura que mejor sería no tener nada. Hasta te pone el sello en la muñeca para saltarte la cola por si sales a fumar.
Y cargas con la lira como si cargas con la batidora o con la pértiga del sonido; porque la llevas contigo. Y todas las marchitas apariciones te piden hacer los coros...pero tu no estás para bromas, te duelen los pies de subir y bajar al inframundo por amor.
Pero es que hablamos de Eurídice, chavales; ninfa auloníade asesinada el día de vuestra boda por huir de un pastor despreciable y violador cualquiera...porque en tu mito los dioses ni pintan ni cortan, tu historia es la historia del que pierde y no lo asume.
Pero eso ya lo vienes sabiendo tras sortear el decimocuarto demonio abisal que se cruza en tu camino. No es que lo sepas, es que es tu emblema, lo que te mantiene en pie, a ti, un vulgar pastor en el centro del infierno.
Ver a Eurídice allí, al final de tu búsqueda es la mejor parte. La muerte no os ha separado, pareja.
Y estás tan cansado de los subidones y bajones de esta historia mil y una veces repetida que sugieres un cambio: agarrado fuertemente a Eurídice y con una lira como protección osas cambiar el trato a los cancilleres del Tártaro. Planteas que esta vez sea ella la que vaya delante y que si ella siquiera se gira para buscarte, seas tú quien quede preso allí.
Y en esas estás. En una era sin mitos y sin dioses cruzas el planeta cabizbajo siguiendo el aroma del cabello de tu ninfa.
sábado, 29 de octubre de 2011
¡Tú, aguántame!
Ciento setenta momentos de lucidez en el baño a oscuras, en forma de blog.
Algo que no me esperaba el día que dije en TVE -época de puto esclavo-, "tú, me voy a hacer un cuaderno de bitácora"...no, es broma, en aquella época ya no se decía semejante cursilería...
Y la culpa de todo la tuvo Rubén Lardín. Con "Imbecil y desnudo". ¡Qué cabrón! ¡Qué librazo, o blog, o lo que sea! B. devuélvemelo o te lo regalo, a mí no me provoques...más.
Así que me puse a decir paridas yo también, más o menos autoreferenciales, ya que tenía que llenar mucho tiempo libre y mucho tiempo sin nadie. Como las tonterías de psicópata y mal perdedor con J. que ahora me hacen mucha gracia.
Pero claro, los años pasaban, los dolores cambiaban, se mezclaban con chorreos de euforia masculina y aquello ya no tenía ni padre ni madre. Así que le puse musiquita a todo el asunto y todo se volvió muy multimedia (yuhu!).
Con el tiempo aprendí a etiquetar los derrames cerebrales y pensé que a lo mejor yo funcionaba en géneros (y todo) ...y hubo gran regocijo.
Y así pizca a pizca hasta que dos pivones de La Naranja Mecánica te daban la posibilidad, querido lector, de tomar dosis aleatorias de mi estupidez (había alcanzado, finalmente, el formato que pegaba con mis bonitos ojos).
-Y aquí llegamos a un punto estructural delicioso-
¡Redios... no había lectores!
Sí, estaba el bueno de L. que siempre me vio resultón y bigardo; arengando desde la trinchera...y hasta se metió en el mismo pozo ciego, el tío capuyo.
Y estaban amiguetes que venían buscando las fotos guarrillas que de vez en cuando les daba, así en poco, al principio gratis y "tranqui que ya me pagarás cuando puedas"...
Y alguien más entró, pero creo que sólo quería que le activara la máquina de tabaco.
Y yo, que me crezco en lo peor -algo terrible, porque así no se remedia nada-, me decía " para qué ciento y pico mensajes en cada post, con lo que la gente se repite".
¡Y oye, que no me leen mujeres! ¿Será esto ser un misógino? Eso si sería para no echar gota y mear.
Pues ya sé que hacer, dejaré los pitorreos, el darme ínfulas y la mala leche e intentaré explicar mis sentimientos, los de verdad, sin trampa ni trampón. Todo a la cara. Y que digan luego si osan, "no es que el tipo tenía un blog...de viajes, creo". Pues no, cojones; yo tenía un blog bonito.
Y ponía lo que da gusto y lo que escuece. Como aquella vez que casi lo dejo (¡ay, que lagrimones!) con "lo juro, yo aquí no vuelvo...me hago un blog de obviedades en Público y a vivir a lo grande"...para volver con la cabeza gacha y con ganas de roce al cabo de un mes. Arrastrado que es uno.
Lo dicho, que como dijo un Marx, "el secreto del éxito se encuentra en la sinceridad y la honestidad. Si eres capaz de simular eso, lo tienes hecho".
Etiquetas:
buscando caricias en el lomo
| Reacciones: |
domingo, 23 de octubre de 2011
Principiantes in da house!
El humo sigue siendo un alimento exquisito y si tiene que matarme es algo que puedo aceptar, por ahora. Como la revolución que nunca se acaba de producir,
como el deseo interminable de malvestirla con las sábanas de mi cama y vaciar una botella de vino sobre su lengua.
Si todo ha de quedar suspendido en vida, que así sea.
Si lo que hay es lo que ponga de mi bolsillo tocamos a muy poco.
Porque yo fui quién confió en la narración como origen del universo, en el sinsentido dado al sentido... yo me arrodillé todas y cada una de las noches maravillado de esa religión primigenia que es contar las historias que nos hacen grandiosos adictos.
Como el relato de ese jadeo indocumentado mientras paseo a Django por una calle que no me conoce.
O la necesidad de no acabar una novela porque lo que yo deseo es robar para mi vida lo que escriba.
Y si una chica canta cerca mío me vas a ver llorar; por ser, ya, mayor y presentir lo efímero.
Y si una chica elige, bueno, si es a mí puede prepararse para lo mejor. No la voy a dejar como cuando la encontré.
Me ducho y me visto con mis mejores ropas justo antes de echarme a dormir.
Porque prefiero que me lea ella, desnuda, curiosa... impertinente; a tener que arrastrarme por toda la lógica de permanencia de esta especie, cobarde, ingrata y sin deseo de victoria.
sábado, 24 de septiembre de 2011
La perdiz me la pones bien mareada
La amistad se mide en la delicadeza a la hora de hacer cosas peligrosas.
Sin final no puede haber un principio. De ahí, las parejas eternas desde la niñez, los amigos que se pierden en el origen de los tiempos y todo lo que no depende de nosotros y es un descanso y un disfrute. Como un chubasco, que te den fuego y no el mechero o que venga un perro que no conoces a saludarte.
Empieza a pasarse el aroma a tierra mojada.
Mañana es día de jugar al poker con unas cartas que he fabricado con todo lujo de detalle, y que llevo escondidas en mangas, bolsillos, bajos fondos del tapete y piropos como no has escuchado en tu vida; y sin embargo siento que perder me sale solo, como bailar.
A sabiendas de que me van a apalear: me van a atar a un poste como a Harry Dean Stanton en Corazón Salvaje y se va a montar un ritual de apareamiento aburridísimo en toda mi cara. ¿Por qué lo sé? Porque lo único prometedor son las ganas y no es temporada. Se está secando la tierra del bosque. O lo que es lo mismo, ya no me despierto empalmado todas las mañanas.
Se sitúa de manera excéntrica en el respaldo de la vida; con la cabeza baja entrega su nuca, retando así al espíritu francés ilustrado.
...Más que guapa es joven.
Tanto océano puesto entre medias la imaginaba con síndrome de insularidad y aislamiento, sólo para mi satisfacción; me encaraba al horizonte inmerso en los pastos, recorriéndome la savia de tantos humanos convertidos en historia y acababa pensando en nosotros, ella y yo, colisionados, sin taparrabos ni jipismos; sólo rastreo y persecución. Y a ser posible una cama de hotel donde poder recomponer los trozos.
Es abrumador todo lo que he vivido como un idiota, solo, tumbado; antes de dormir. También da pena, la verdad, el dedicarme a hablar con fantasmas, con monstruos hechos de retazos de gente buena y con seres de otros planos porque me excitan; pero es una vida como cualquier otra, más dispuesta que la mayoría, si cabe, a unir los trozos esparcidos por el big bang.
"...Se han perdido todos menos yo"
Indiana Jones
viernes, 2 de septiembre de 2011
Lo imprescindible es beber agua
Cuatrocientos euros en champán, putas, masajes y coca no cambia el hecho.
Los otros intentos tampoco han funcionado:
ni los grandes amigos,
ni las porras de la policía,
ni llorar,
ni los temblores.
Los patriarcas no pensaron lo suficiente.
Ni sus alumnas más aventajadas.
Todo lo que hicieron fue dibujar sobre un tronco, con un pincel mojado en agua.
Una a una, las deidades me piden perdón,
avergonzadas.
El hambre no me mueve,
ni me explica el materialismo.
Y sentir, para alguien que ya no siente nada,
sólo es una molestia AGOTADORA.
Sólo queda abrazarte sin que estés y que el viento me erosione.
lunes, 22 de agosto de 2011
Fanatismo animal
La que ama a los animales incluso más que yo o la que es incapaz de pensar en alguien que no sea ella misma -aviso, niños, en contra de lo que se dice por ahí, son buenas compañeras-
La que vive en otro estadio de realidad, al que ni siquiera sé como acceder, o una de locura llevadera, disfrazada de platos rotos siempre a la misma hora y cuadros pintados con su menstruación.
O esa que tiene el cuarto lleno de luciérnagas.
Me quedaría con la de las piernas de aplauso y baile ruso, aunque tiene pinta de ser venenosa por supervivencia, que ya voy aprendiendo como va esto: que la cicuta sólo la queremos en formato chupito en un ombligo.
O cualquiera.
No, no seas crío; cualquiera no.
Mark Lanegan, ¿cómo lo haces? las que a ti te quieren parecen soleadas y de tatuajes con mucho colorido.
A mí todavía me sale el clavar los colmillos justo antes del orgasmo. Porque aún aspiro a matarla de exceso de placer y cumplir los años que me echen en la trena durmiendo y mirando las arrugas que tengo en las palmas de las manos.
Siento los fogonazos de su cercanía.
Me asomo a cada esquina ya pasada porque sé que me sigue con la falda hecha jirones y los zapatos sacando ráfagas de neón en cada charco.
El colmo de Neptuno es no llegar a conquistar tu saliva.
Lo demás son los alrededores que pierdo y gano al póquer porque no me importa jugármelos y tiempo de espera disfrazado de experiencias con cualquiera.
sábado, 16 de julio de 2011
Pascal
Reseña para el disco "L´argot du bruit" de los Pascales Comerales (no sé me ha hecho gracia y así me los vendo)
"La cuisson de vos cuisses" la pongo para escribir...
Y luego está esta otra canción para caer en una cama con Emmanuelle Seigner y PJ Harvey... Ójala.
Y me he levantado de la cama, estando muy a gusto allí, y de paseo por la casa me he puesto una copa de ron y a escribir todo esto; a ver como los cigarros se convierten en líquido al caer al cenicero.
Pues no, mira, se me han roto los juguetes. -Dijo en un intérvalo en que lo rompió todo-
-crujido de nodillos, arriba... y... abajo...arriba y abajo-
Y la lavadora se traga a mi compañera de piso, de repente, y se convierte en un baile con mi ropa (y limpia), ¡como! he perdido, no siempre gana la carne...gentuza materiazssliteeeen!!!!
Y recuerdo que, a la tarde, era todo más de jardín y fuentes arabescas.
En unos días os habré colado un anuncio protabaco. Que sólo con verlo fumes. Va a ser con esta otra canción, me da.
Ah y la lavadora escupe a mi compa, y va la tía y por no ayudarla me sacude arriba...y...abajo...arriba y abajo...
....
...
..
.
Y otro paseo por la casa. Buscándola. Apretando fuerte mi cuerpo por la pared del pasillo. Con los deliciosos "¡te atrapé! levantando el faldón de las camas.
La oigo rodar un poco en la otra habitación.
Y me pongo nervioso de lado a lado.
La he cogido de los pies, y me la he echado-me la eché-echámonos a la copa con unos hielos.
Y aquí quería poneros una canción pero me dio pereza. Que le den, la desterrada del trabajo de Los Pascales...
Y no os pienso decir el nombre que sueño con poner...al jugo de lo que pienso crear.
Pero os diré que este disco ha sonado mientras se han montado una orgía las imágenes de este blog y lo han dejado satisfecho.
Y hasta me ha reformado la puerta de quita y pon para mi dormitorio, blanca de casa americana y con timbre de dos tonos y hasta bombín...
Fuera chorradas: no le he ganado ni un ring a este disco. ¡...A mí, que suelo cruzarme de piernas porque se me montan los huevos y peder mientras meo en la ducha...!
Me voy que quiero estar comido para acercarme ahora a escuchar en directo al grupo de la loca esa. A ver como está el mercado...si hay deflación o inflación o -cruzo los dedos, "superloquesea"- o me toca ser del equipo de la emprendedora o del trabajador de cuidados (esto es alternancia de géneros para los de la RAE, no te los pierdas que además estaban empeñados en darme de sillón la letra "dedo metiéndose en la arroba").
P.D: Y si fuese bueno tomando apuntes de lo que voy pensando no habría estudiado..¿qué fue lo que estudie? así, petipuá o petipuan o petitpowerpoint (joder, soy frañoles...mi generación debe estar muerta o sólo bocabajo).
"La cuisson de vos cuisses" la pongo para escribir...
Y luego está esta otra canción para caer en una cama con Emmanuelle Seigner y PJ Harvey... Ójala.
Y me he levantado de la cama, estando muy a gusto allí, y de paseo por la casa me he puesto una copa de ron y a escribir todo esto; a ver como los cigarros se convierten en líquido al caer al cenicero.
Pues no, mira, se me han roto los juguetes. -Dijo en un intérvalo en que lo rompió todo-
-crujido de nodillos, arriba... y... abajo...arriba y abajo-
Y la lavadora se traga a mi compañera de piso, de repente, y se convierte en un baile con mi ropa (y limpia), ¡como! he perdido, no siempre gana la carne...gentuza materiazssliteeeen!!!!
Y recuerdo que, a la tarde, era todo más de jardín y fuentes arabescas.
En unos días os habré colado un anuncio protabaco. Que sólo con verlo fumes. Va a ser con esta otra canción, me da.
Ah y la lavadora escupe a mi compa, y va la tía y por no ayudarla me sacude arriba...y...abajo...arriba y abajo...
....
...
..
.
Y otro paseo por la casa. Buscándola. Apretando fuerte mi cuerpo por la pared del pasillo. Con los deliciosos "¡te atrapé! levantando el faldón de las camas.
La oigo rodar un poco en la otra habitación.
Y me pongo nervioso de lado a lado.
La he cogido de los pies, y me la he echado-me la eché-echámonos a la copa con unos hielos.
Y aquí quería poneros una canción pero me dio pereza. Que le den, la desterrada del trabajo de Los Pascales...
Y no os pienso decir el nombre que sueño con poner...al jugo de lo que pienso crear.
Pero os diré que este disco ha sonado mientras se han montado una orgía las imágenes de este blog y lo han dejado satisfecho.
Y hasta me ha reformado la puerta de quita y pon para mi dormitorio, blanca de casa americana y con timbre de dos tonos y hasta bombín...
Fuera chorradas: no le he ganado ni un ring a este disco. ¡...A mí, que suelo cruzarme de piernas porque se me montan los huevos y peder mientras meo en la ducha...!
Me voy que quiero estar comido para acercarme ahora a escuchar en directo al grupo de la loca esa. A ver como está el mercado...si hay deflación o inflación o -cruzo los dedos, "superloquesea"- o me toca ser del equipo de la emprendedora o del trabajador de cuidados (esto es alternancia de géneros para los de la RAE, no te los pierdas que además estaban empeñados en darme de sillón la letra "dedo metiéndose en la arroba").
P.D: Y si fuese bueno tomando apuntes de lo que voy pensando no habría estudiado..¿qué fue lo que estudie? así, petipuá o petipuan o petitpowerpoint (joder, soy frañoles...mi generación debe estar muerta o sólo bocabajo).
miércoles, 13 de julio de 2011
El detective indiferente VII: Intercambio infructuoso
Me levanto con medio cuerpo sacado por la ventana y haciendo aspavientos con los brazos. Así empieza un día con huevos, di que sí...el hecho de vivir en un primero y que mi ventana de a nuestro propio patio interior le quita emoción pero no significado. Intento reconocer el aroma a café recien hecho en la cocina, pero en su lugar huele a cocido en la de la vecina; claro son las 15:01 p.m y no ha sido martes 13 de pura chiripa.
Me giro aupándome sobre la ventana y miro el ordenador que lleva con la musiquita del menú de un film japonés unas siete horas. También están unos cuatro trabajos empezados a la vez sobre el nacimiento de las gazetas, los boletines y la prensa de la sociedad de masas...una fiesta, vamos.
Llega mi compa de piso L. y me cuenta cosas del futuro que ya están aquí: impresoras que imprimen figuras tridimensionales, mapas en 3D que se configuran con valores dados de gradación de la escala de grises para la profundidad...Un montón de cosas que no entiendo demasiado pero que sé causarán furor el año que viene en la Fnac.
Friega lo que no he fregado yo y se va a echar una siesta como hacían la familia Caraconos de Dan Aykroid.
L. es una tía que nunca se rinde y le resulta enternecedor que yo encuentre tanto significado en la derrota; como si no viese la silla de ruedas que tengo debajo o como si fuese una broma excéntrica que hago todos los días .
Y hago lo que tengo que hacer, café. Y retorna a mí el deseo imperante de escapar; no la fantasía romántica de visitar exóticos lugares antagónicos de siempre, no, ni para definirme en nuevos aspectos no localizados todavía de mi carácter; sino huir para poder respirar, alimentarme y hacer el amor de verdad, darme de ostias con asiáticos que practiquen el muay-thai desde los diez años, cruzar el desierto con una bolsita de sal como único truco de supervivencia...ese tipo de viajes.
Viajes de borrado completo de las células que soy ahora y personarme en la nueva hornada de microorganismos que me formen.
Pero empieza a aullar la cafetera y meto la nariz dentro, se me abren los poros de la napia y el café inunda mi ser; es mi baño facial matutino y a veces de media tarde.
La ducha hace su trabajo. Suena el teléfono, no lo cojo; luego veré que era B. y me sentiré culpable. Luego pienso que no era P. y que nada es para tanto.
Abro este blog decidido a contar algo cotidiano, de mi vida real...qué duro es llamarla real a estas alturas de partido. Y quiero hacerlo paso a paso, por si encuentro la magia de las cosas sencillas de la que hablaba Proust. Me levanto a medio escribir a comerme una magdalena del Mercadona, y como estoy sugestionado, recuerdo las que me daba la vecina de mi abuela que tendría como ciento dos años -no he vuelto a conocer a nadie tan viejo- y cómo las ojeras cobraban un nuevo significado de flaccidez en ella. Escupo la bola de harina cruda tecnofacturada y me vuelvo a sentar frente a esto.
Quiero volver a la sociedad gremial, quiero apuntarme a una FP y dejar esa asignatura suelta y toda la carrera con ella, quiero estar a la altura de mis derrotas cuando tengo la posibilidad. Porque un mundo en el que ya no existen senseis es un lugar donde no se aprende nada, ni qué hacer con los inventos del futuro, ni con los recuerdos del pasado, ni con el tiempo del presente.
Y lo escribo todo, y casi siento alivio aun sabiendo que es un falso alivio y que esto no ha hecho más que empezar.
......................................................................................................................................................................
Una loca de las de manual que vive en el tercero grita como una poseida como si estuviese echando el polvo de su vida; yo no me creo su locura porque tengo claro que lo hace para joderme. Igual que preparar un cocido aunque viva sola y tenga que estar comiéndoselo toda la semana.
Algún día contaré mi relación con la vecina y de como nos enrollamos para disfrute y cachondeo de todos los dioses nórdicos de la putada.
Pero no hoy; hoy me la juego a que ya está contado.
Etiquetas:
El detective indiferente
| Reacciones: |
domingo, 10 de julio de 2011
Un barril lleno de serpientes
Miro la pared porque en la pared están los agujeros de gusano.
O ellos me miran a mí y yo sólo reacciono para luego decir en voz alta: "¡bastante bien, ostia!".
Y a veces están los amigos sólo que bien chavalillos, y corren tras un balón o en dirección contraria a una chica. Otras es mi padre empujando de puta pena el columpio, como si con poco me fuese a romper; como si no quisiese romperme ya entonces.
Lo mejor es cuando me cruzo con la nariz más respingona de mis sueños de juventud y se mete a la piscina para que la folle a aguadillas. Así podría pasarme horas, pero nadie me deja tranquilo mientras adoro el bañador más rojo que podáis imaginar.
Porque la verdad, es que si no hay gente, no hay agujeros de gusano.
Porque yo solo delante de la pared es solamente yo y una pared, y cosas estúpidas no hago.
Sólo me pillo por la pared cuando me recordáis sin saberlo una escena en la que con doce años me digo: "buah, cuando me pase esto sabré qué hacer", y ahora está pasando y me escondo de ese niño tan broncas.
También os digo que me lo habéis dado todo; aún incluso sin querer, porque he estado avispado, por mi manía de dormir el último o porque os lo pasásteis bien conmigo y punto y ahora me buscáis por el infinito cosmos a través del tiempo y del espacio para recordármelo...como si hiciera maldita la falta.
Etiquetas:
Pelusas en el ombligo
| Reacciones: |
jueves, 30 de junio de 2011
Aborigen de clima cálido
La generación del 83 ya está pariendo a la del 2011.
A la mierda la fábrica ocupada por artistas baratos, la tripulación contrabandista en el cuerno de África, las movilizaciones de los indigentes y también a las jaimas armadas del desierto en forma de familia Mason.
Ya no quedan sectas que compartir.
Ni compatriotas con pelazo.
Ni rastro de las grunge.
La mitad de las veces que me masturbo acabo despistándome con bultos que me han aparecido por el cuerpo.
No hemos hecho una mierda. Salvo dinero, parir, principios de cirrosis y especializarnos en no callarnos los últimos.
Ahora tengo una cara que se parece a muchas otras.
¿Pero sabéis qué? Se acerca el verano y estoy listo para afeitarme el cuerpo.
Etiquetas:
Pelusas en el ombligo
| Reacciones: |
lunes, 6 de junio de 2011
The Rookies
Están unas ratas gigantes, del tamaño de un tonel, cruzando la sabana para asco y griterío de los frugívoros y benditos monos aulladores; éstos, armados con huesos de melocotón y orgullo de clase obrera, enseñan la piñata de forma amenazadora y las ratas, atemorizadas, miran de reojo esos ojos inyectados en sangre al pasar.
Horas más tarde, la maloliente marcha peluda se cruza en el camino de un grajo multiinstrumentista de renombre; domina el reclamo del gorrión y de la abubilla y alcanza octavas de estornino en celo, sin menospreciar su cover punk-rock de la alondra cornuda; que comparte elogios por parte de crítica y público.
_ Eh, rata idiota, mira a tu pueblo y dime el porqué de tu insistencia en equivocarte. ¡Hasta vuestra carne sabe mal!
_ Tu no entiendes nada, grajo; el problema es que no hemos encontrado el sitio que buscamos.
_ Esa es precisamente la razón de que se os desprecie. Mírame, yo nací en este mismo árbol y aquí sigo; quién me busca sabe donde encontrarme.
_ Y tú pretendes darme lecciones, el mundo es muy grande y tu conocimiento muy pequeño, grajo. Al final de aquellas colinas hay un abrevadero, allí nos dirigimos, para que nuestra sociedad se mantenga viva. Los muertos no habrán caído en balde, han perecido en esta marcha por un bien mayor: nosotros.
El sol pega en los lomos morenos de la infecta compañía mientras las crías miran a sus progenitores, como quien mira a sus héroes, y añaden como plegaria a cada paso que su nómada familia roedora esté en contra del aborto.
_ Tienes razón, rata, cada uno de vosotros ha muerto por una copia exacta que ha venido después; creo que habéis descubierto el secreto de la inmortalidad, de la anulación de las alternativas; con la consiguiente erradicación del error. Enhorabuena a tu especie por facilitar la viabilidad de las especies carroñeras...y ahora discúlpame, es mi cumpleaños y esos monos que has visto hace un rato me han preparado una fiesta en el estanque.
....
Amaneció en la sabana y algunos monos todavía estaban despiertos.
(Es difícil ya un lunes conciliar el sueño mientras tus vecinos aullan y cacarean sin propósito alguno, imaginad una noche para compartir)
En una rama se encontraban dos sentados, charlando sobre acercarse a desayunar unas ranas a la charca antes de acostarse y terminar con el mañaneo.
(Y además verían a las parejas copular dentro del agua, y ya que ellos no habían pillado, al menos podían masturbarse el uno al otro o hacer un agujero en el barro de la orilla y meterla dentro -este era uno de los pasatiempos favoritos de la manada- hasta caer rendidos)
En realidad, de camino hacia allí descubrirían el cuerpo del grajo a la sombra de un tronco caído y empezarían los preparativos para darle sepultura en su árbol; donde se le pudo encontrar siempre en vida.
El resto de los monos se lavarán a conciencia tras el desenfreno sexual para parecer gente seria en un mundo increíblemente infantil.
Esa noche habrá otra fiesta de despedida y, tarde o temprano, la hilera viajera de las ratas retornará -o los supervivientes de aquel absurdo plan- y no es una buena idea que les descubran celebrando cada momento presente o acabarán por declararles la guerra. (Al recordarles a las ratas que el futuro ya está aquí y ha merecido la pena)
Horas más tarde, la maloliente marcha peluda se cruza en el camino de un grajo multiinstrumentista de renombre; domina el reclamo del gorrión y de la abubilla y alcanza octavas de estornino en celo, sin menospreciar su cover punk-rock de la alondra cornuda; que comparte elogios por parte de crítica y público.
_ Eh, rata idiota, mira a tu pueblo y dime el porqué de tu insistencia en equivocarte. ¡Hasta vuestra carne sabe mal!
_ Tu no entiendes nada, grajo; el problema es que no hemos encontrado el sitio que buscamos.
_ Esa es precisamente la razón de que se os desprecie. Mírame, yo nací en este mismo árbol y aquí sigo; quién me busca sabe donde encontrarme.
_ Y tú pretendes darme lecciones, el mundo es muy grande y tu conocimiento muy pequeño, grajo. Al final de aquellas colinas hay un abrevadero, allí nos dirigimos, para que nuestra sociedad se mantenga viva. Los muertos no habrán caído en balde, han perecido en esta marcha por un bien mayor: nosotros.
El sol pega en los lomos morenos de la infecta compañía mientras las crías miran a sus progenitores, como quien mira a sus héroes, y añaden como plegaria a cada paso que su nómada familia roedora esté en contra del aborto.
_ Tienes razón, rata, cada uno de vosotros ha muerto por una copia exacta que ha venido después; creo que habéis descubierto el secreto de la inmortalidad, de la anulación de las alternativas; con la consiguiente erradicación del error. Enhorabuena a tu especie por facilitar la viabilidad de las especies carroñeras...y ahora discúlpame, es mi cumpleaños y esos monos que has visto hace un rato me han preparado una fiesta en el estanque.
....
Amaneció en la sabana y algunos monos todavía estaban despiertos.
(Es difícil ya un lunes conciliar el sueño mientras tus vecinos aullan y cacarean sin propósito alguno, imaginad una noche para compartir)
En una rama se encontraban dos sentados, charlando sobre acercarse a desayunar unas ranas a la charca antes de acostarse y terminar con el mañaneo.
(Y además verían a las parejas copular dentro del agua, y ya que ellos no habían pillado, al menos podían masturbarse el uno al otro o hacer un agujero en el barro de la orilla y meterla dentro -este era uno de los pasatiempos favoritos de la manada- hasta caer rendidos)
En realidad, de camino hacia allí descubrirían el cuerpo del grajo a la sombra de un tronco caído y empezarían los preparativos para darle sepultura en su árbol; donde se le pudo encontrar siempre en vida.
El resto de los monos se lavarán a conciencia tras el desenfreno sexual para parecer gente seria en un mundo increíblemente infantil.
Esa noche habrá otra fiesta de despedida y, tarde o temprano, la hilera viajera de las ratas retornará -o los supervivientes de aquel absurdo plan- y no es una buena idea que les descubran celebrando cada momento presente o acabarán por declararles la guerra. (Al recordarles a las ratas que el futuro ya está aquí y ha merecido la pena)
lunes, 9 de mayo de 2011
There will be tears
La una está en el trópico de capricornio montando las olas sobre una tabla de la ley, perseguida por un panteón de deidades enfurecidas y con Poseidón como garante enamorado.
Una segunda se ha perdido en Chichèn Itzà, y la encontrarán dentro de dos mil años sentada en un trono maya usurpado.
Un grupo de quince, ataviadas para ir a la ópera en Viena, articulan anécdotas de vidas pasadas no compartidas, ríen y exageran con gestos, orgullosas de que la vida las haya juntado aquí y ahora; ya ves tú.
Mi pequeña amiga, que ya habrá cumplido años, se despierta en la tienda de campaña y, mientras sus amigas siguen durmiendo, sube la cremallera para encontrarse con el amanecer de los Pirineos. En ese momento el aire en la boca le sabe a gloria, se estira y todo cobra sentido. Para cuando lo pierda de nuevo no tendrá la menor importancia.
Hay dos que se miran y no se creen la una a la otra...vamos que se envidian; se respetan. Y al rato vuelven a competir en casi todo. Pero claro, como no hay arbitro que valga; nunca saben cómo va el marcador. Ni falta que hace. Gano yo.
Una vieja, que llegó a ser un pivón diez lustros atrás, mira el fuego; como último motor de su existencia. Su mente, que algunos dirán que únicamente divaga, elabora un collage de sensaciones vividas e imaginadas lanzado a la más completa inexistencia.
Y el fuego crepita, a veces alimentado por el derroche, otras por leños tan viejos como ella. Cuando expire sólo quedarán hilos sin hilvanar y recuerdos de ciudades anegadas bajo el polvo.
La otra se reencuentra con su novia y se lo comen todo sin beber nada; y que la rueda siga girando menos para los que están dentro.
Saltáis en paracaídas sobre atolones que jamás veré. Yo, que con veros desnudas, sacaría fuerzas de flaqueza para estar bailando todo el día la danza de la lluvia.
Todas las madres lo han conseguido y lo saben, ya pueden bailar reggae hasta las tantas sin que les entre sueño.
Os echo de menos una por una.
Una segunda se ha perdido en Chichèn Itzà, y la encontrarán dentro de dos mil años sentada en un trono maya usurpado.
Un grupo de quince, ataviadas para ir a la ópera en Viena, articulan anécdotas de vidas pasadas no compartidas, ríen y exageran con gestos, orgullosas de que la vida las haya juntado aquí y ahora; ya ves tú.
Mi pequeña amiga, que ya habrá cumplido años, se despierta en la tienda de campaña y, mientras sus amigas siguen durmiendo, sube la cremallera para encontrarse con el amanecer de los Pirineos. En ese momento el aire en la boca le sabe a gloria, se estira y todo cobra sentido. Para cuando lo pierda de nuevo no tendrá la menor importancia.
Hay dos que se miran y no se creen la una a la otra...vamos que se envidian; se respetan. Y al rato vuelven a competir en casi todo. Pero claro, como no hay arbitro que valga; nunca saben cómo va el marcador. Ni falta que hace. Gano yo.
Una vieja, que llegó a ser un pivón diez lustros atrás, mira el fuego; como último motor de su existencia. Su mente, que algunos dirán que únicamente divaga, elabora un collage de sensaciones vividas e imaginadas lanzado a la más completa inexistencia.
Y el fuego crepita, a veces alimentado por el derroche, otras por leños tan viejos como ella. Cuando expire sólo quedarán hilos sin hilvanar y recuerdos de ciudades anegadas bajo el polvo.
La otra se reencuentra con su novia y se lo comen todo sin beber nada; y que la rueda siga girando menos para los que están dentro.
Saltáis en paracaídas sobre atolones que jamás veré. Yo, que con veros desnudas, sacaría fuerzas de flaqueza para estar bailando todo el día la danza de la lluvia.
Todas las madres lo han conseguido y lo saben, ya pueden bailar reggae hasta las tantas sin que les entre sueño.
Os echo de menos una por una.
lunes, 4 de abril de 2011
Kami-sama, Hotoke-sama, dōka otasuke kudasai
Lo del Tao, vamos: si quieres abrir los ojos debes cerrar la boca.
Si sabes abrir muy bien la boca, a lo mejor entras en armonía con el resto de los instrumentos, ya sabéis: estalla el compás que todos siguen de otro y se maravillan, no con el espectáculo, sino con que haya uno.
Si abres demasiado los oídos. Ecos. Arpegios individuales que reconocer y admirar y recordar. Algo muy digno y francamente inútil.
Millones de grandes sentencias se han perdido en la memoria de sus oyentes.
Si cierras el pico, si ignoras el ruido, si introduces tus manos (o tus pies, o tu lengua...) en la materia y abres profundamente los ojos, sentirás la dirección hacia la que se abalanza el universo y presenciarás sus efectos en todo menos en ti.
Si sabes abrir muy bien la boca, a lo mejor entras en armonía con el resto de los instrumentos, ya sabéis: estalla el compás que todos siguen de otro y se maravillan, no con el espectáculo, sino con que haya uno.
Si abres demasiado los oídos. Ecos. Arpegios individuales que reconocer y admirar y recordar. Algo muy digno y francamente inútil.
Millones de grandes sentencias se han perdido en la memoria de sus oyentes.
Si cierras el pico, si ignoras el ruido, si introduces tus manos (o tus pies, o tu lengua...) en la materia y abres profundamente los ojos, sentirás la dirección hacia la que se abalanza el universo y presenciarás sus efectos en todo menos en ti.
jueves, 31 de marzo de 2011
El éxtasis del oro
No es posible. A mí no me pasan estas cosas, sólo las imagino y las rozo, pero no me pasan.
Y sin embargo, ha sido tan cotidiano, tan reconocible.
Y es que, si hago un poco de memoria, siempre han empezado así este tipo de cosas; sólo que esta vez es...mejor, casi como repetir la primera vez errada y poder empezar desde el principio a bailar un agarrado con clases avanzadas de tango.
Tan claro como que te llamen feo.
Tan claro como que justifiquen un acercamiento.
¡Acojonante que sigan naciendo criaturas así!
Pidiendo entre susurros que no te pases demasiado; pero yendo armada con todo.
Y yo en mis trece, claro; idiota en mi totalidad. Hasta es posible que me haya rascado la barba, joder.
Claro que luego me la he arrancado de cuajo y la he dejado en el rellano para que la recoja el portero.
Y ya mayor que es uno, eh; pero sigo viviendo lo vivido mientras me ilustro con las opciones no tomadas. Porque en el mundo de las Ideas se está muy a gusto procrastinando, día sí y día también.
Pero de aquí a El Dorado; por mis cojones y por sus ovarios. Porque, cuando dos quieren liarse a ostias, atardece en un momento.
¿Que a qué viene mi seguridad a estas alturas? Pues a poca cosa, simplemente a vislumbrar la filigrana y el acabado que persigue la justicia poética en su obra, al sentido que tendría todo lo que hay y a lo poco que habrá significado lo aprendido.
Y si no, siempre es bienvenido reiterarse en la idiotez, una de mis proezas favoritas, que arrastro a través de los veranos circundantes sabiendo que la historia es mía y sólo mía.
lunes, 7 de marzo de 2011
El peor estudiante
Como los ojos claros y las plumas en el pelo.
Indisolubles en parte por el mal perder de ambos.
Pero andamos cortos de todo eso, los ojos claros buscan deslumbrarse;
y guardo las plumas que otras llevaron. Y si fueron éxtasis de juventud, ahora sólo son plumas de animal.
Sin miedo, sin vértigo.
Queda todo por aprender.
Renunciar al arte que no me quiere por el amor que no vivo.
Comenzar a construir lugares acertados donde tú quieras entrar.
Etiquetas:
Pelusas en el ombligo
| Reacciones: |
domingo, 27 de febrero de 2011
No os venderé, palabra
Tengo un superpoder. Y uno cojonudo, además.
Porque luego tengo otras muchas peculiaridades que cuando me pongo henchido pienso que son poderes, pero no, esos me los he currado yo, no me han venido dados de fuera.
Lo que puedo hacer es traerme cosas de los sueños.
Vamos que si en mitad del sueño me encuentro un gato y consigo cogerlo, al despertar, el gato está conmigo; ansioso por descubrir los recovecos de este nuevo mundo, al que se aclimatará enseguida.
Si mi sueño es un polvazo, engatuso a la chica para estar abrazados, todo el sueño, y traerla al mundo del despertar. Y, más o menos, de eso va.
Vivo de los fajos de billetes, de los tesoros escondidos y riquezas que encuentro por ahí.
¿Conocéis el sueño del boleto de lotería ganador? Pues yo no tengo que recordar ningún número, me lo meto en el bolsillo, que es como un agujero de gusano hasta debajo de la almohada.
Si es cierto que, la mayoría de los sueños, no esconden nada que me quiera traer hasta aquí; es más, a veces, es peligroso lo que te puedas traer a tu habitación...
Niños, los monstruos del armario existen, yo tengo presos unos cuantos que se me engancharon en el último momento a la pierna, desesperados por cruzar el umbral.
También hay que andarse con ojo con a qué dignatario le das la mano o a quién te echas a la espalda a caballito para sacarlo de una batalla, puedes verte inmerso en un conflicto internacional o con un herido de muerte entre tus sábanas.
Pero bueno, las cosas buenas superan con creces esas malas experiencias: he podido despertarme con aquellas chicas con las que nunca me acosté,
he devuelto la vida a personas, que pensaron que habían muerto para siempre, sin tener en cuenta mi opinión; he cabreado a tantos dioses de la extinción, que mi foto está en todas las comisarías del submundo.
En definitiva, he jugado con las reglas de un universo cruel y despótico en mi propio beneficio, tanto como se me ha ocurrido. Invirtiendo así el desenlace de lo ocurrido y de lo imposible como juega un gato atáxico a cazar ratones gigantes
Y espero, con inmensa devoción pagana, que mi mutación configure una nueva raza de seres humanos, inmortales, capaces de reír con cada despertar.
Porque luego tengo otras muchas peculiaridades que cuando me pongo henchido pienso que son poderes, pero no, esos me los he currado yo, no me han venido dados de fuera.
Lo que puedo hacer es traerme cosas de los sueños.
Vamos que si en mitad del sueño me encuentro un gato y consigo cogerlo, al despertar, el gato está conmigo; ansioso por descubrir los recovecos de este nuevo mundo, al que se aclimatará enseguida.
Si mi sueño es un polvazo, engatuso a la chica para estar abrazados, todo el sueño, y traerla al mundo del despertar. Y, más o menos, de eso va.
Vivo de los fajos de billetes, de los tesoros escondidos y riquezas que encuentro por ahí.
¿Conocéis el sueño del boleto de lotería ganador? Pues yo no tengo que recordar ningún número, me lo meto en el bolsillo, que es como un agujero de gusano hasta debajo de la almohada.
Si es cierto que, la mayoría de los sueños, no esconden nada que me quiera traer hasta aquí; es más, a veces, es peligroso lo que te puedas traer a tu habitación...
Niños, los monstruos del armario existen, yo tengo presos unos cuantos que se me engancharon en el último momento a la pierna, desesperados por cruzar el umbral.
También hay que andarse con ojo con a qué dignatario le das la mano o a quién te echas a la espalda a caballito para sacarlo de una batalla, puedes verte inmerso en un conflicto internacional o con un herido de muerte entre tus sábanas.
Pero bueno, las cosas buenas superan con creces esas malas experiencias: he podido despertarme con aquellas chicas con las que nunca me acosté,
he devuelto la vida a personas, que pensaron que habían muerto para siempre, sin tener en cuenta mi opinión; he cabreado a tantos dioses de la extinción, que mi foto está en todas las comisarías del submundo.
En definitiva, he jugado con las reglas de un universo cruel y despótico en mi propio beneficio, tanto como se me ha ocurrido. Invirtiendo así el desenlace de lo ocurrido y de lo imposible como juega un gato atáxico a cazar ratones gigantes
Y espero, con inmensa devoción pagana, que mi mutación configure una nueva raza de seres humanos, inmortales, capaces de reír con cada despertar.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)




























